Análisis detallado del gasto en cultura

Resumen

Análisis del gasto en cultura de las diferentes administraciones españolas (Comunidades Autónomas, Diputaciones, Cabildos, Consejos y Ayuntamientos). Se muestra tanto una visión resumida a nivel nacional como el agregado de las Comunidades Autónomas seleccionadas y sus provincias.

Descripción

Museo Arqueológico Nacional

La Constitución de 1978 establece una configuración territorial del Estado en tres niveles administrativos dotados de una amplia autonomía política: la Administración Central, las Comunidades Autónomas (CCAA) y las Corporaciones Locales. Según la distribución competencial establecida en la Constitución, los tres niveles tienen atribuciones genéricas en materia de cultura, lo que hace que predomine el principio de concurrencia.

En el nivel regional, las CCAA tienen amplias competencias exclusivas en el ámbito de la cultura. En particular, la Constitución les atribuye la administración de los servicios con una mayor tradición de intervención pública (artesanía, museos, bibliotecas y archivos, artes escénicas, etc.), así como el desarrollo legislativo sobre los mismos. Continúan en manos de la Administración Central los museos, bibliotecas y archivos de titularidad estatal, si bien, en la mayoría de los casos, su gestión ha sido también transferida a las Comunidades Autónomas. El desarrollo de las competencias culturales autonómicas ha dependido, en gran medida, del grado de definición cultural y lingüístico de la Comunidad, de los contenidos concretos de los Estatutos de Autonomía (ley de cada Comunidad en la que se recogen las competencias autonómicas), y de la voluntad y de los recursos de cada Comunidad para llevar a cabo la acción cultural.

En el nivel local, la Ley de Bases de Régimen Local (1985) da competencias a los municipios en materia de patrimonio, actividades e instalaciones culturales y ocupación del tiempo libre. Asimismo, dispone que los municipios de más de 5.000 habitantes deberán prestar servicio de biblioteca pública y establece la posibilidad de que los municipios realicen “actividades complementarias de las propias de otras administraciones públicas y, en particular, las relativas a [...] la cultura”. En la práctica, los municipios tienen una amplia autonomía para desarrollar la actividad cultural a escala local. Su proximidad al ciudadano y la rentabilidad política de dichas acciones explican el gran crecimiento de la programación cultural local.

Como consecuencia del propio desarrollo de las políticas culturales, se han extendido prácticas y discursos que plantean cambios en el modelo genérico. En los últimos años, junto con una creciente profesionalización derivada tanto de la experiencia como de mayores niveles de formación, van apareciendo organismos orientados a la gestión de la cultura en todos los niveles de gobierno, tratando de dar flexibilidad y eficacia a las prácticas administrativas y de gestión.

Entendemos como equipamientos culturales, todo aquel catálogo de equipamientos con finalidad cultural. En este marco debemos analizar aquellos equipamientos que regularmente se usan para finalidades culturales (teatros, auditorios, museos, salas de exposición, casas de cultura, etc...), fácilmente identificables, catalogables , y con unas descripciones físicas más o menos claras (butacas, espacios en m2 o lineales, aforo), pero también hemos de prestar atención a aquellos recintos o espacios que pueden usarse ocasionalmente para eventos culturales (plazas, locales de ocio, edificios históricos, salones de actos de centros educativos, etc.) y que tendremos en cuenta atendiendo a la frecuencia de su utilización.

Este informe trata de calcular, a partir de la información proporcionada por la Encuesta de Infraestructura y Equipamientos Locales (EIEL), así como la información presupuestaria de las Entidades Locales, una serie de indicadores que nos ayuden a identificar las carencias o deficiencias que puedan tener algunos municipios en relación a los centros culturales.

Para ello nos apoyaremos en indicadores que evalúan si la superficie (en metros cuadrados) destinada a cultura cumple las recomendaciones mínimas establecidas, para conocer el tamaño apropiado que deben ocupar los solares destinados a centros culturales, para averiguar cuál es el estado actual de los centros culturales y por último, conocer el coste que supone su mantenimiento para las arcas públicas.

Hasta el momento, no existe ningún estudio fiable en el que podamos basarnos para establecer cuál es el objetivo óptimo que debe cumplir un municipio en lo que respecta a los inmuebles de carácter cultural. No obstante, en las figuras de planeamiento de algunas ciudades se exige que se debe destinar un mínimo del 8% de la superficie total para centros culturales. En otras ocasiones, se calcula un ratio en función de la población mientras que en el Análisis de la Encuesta de Infraestructura de Castilla y León a través de Indicadores de Síntesis, se toma como dato referencial un valor de 33 m2 por cada 100 habitantes, límite que se considera indicativo de la existencia o no de déficit de equipamientos culturales.

Por todo ello, y para no despreciar ninguno de estos ratios, utilizaremos los siguientes dos indicadores para analizar la necesidad o deficiencia de equipamientos culturales en los municipios españoles.

  • Índice de disponibilidad de centros culturales:

índice de disponibilidad superficie cultura

  • Índice de superficie de centros culturales:

Índice de superficie en cultura

Según la especificación del diccionario de términos de la Encuesta de Infraestructuras y Equipamientos Locales publicada por el Ministerio de Política Territorial, el estado de conservación del equipamiento puede dividirse en las siguientes cuatro categorías: 1) Bueno; 2) En ejecución; 3) Regular; 4) Malo.

El siguiente indicador nos sirve para evaluar el estado del mantenimiento de los centros culturales:

  • Índice de Calidad de los Centros Culturales:

Índice de calidad de los centros culturales

A partir del análisis de las políticas de gasto en el código presupuestario número 33, realizado sobre la información presupuestaria publicada por el Ministerio de Hacienda podemos obtener lo que las diferentes entidades locales destinan a cultura. Concretamente, evaluaremos no sólo lo que gasta cada entidad por habitante sino también cuánto representa ese gasto en relación al total de su presupuesto de gasto. Para ello, haremos uso de las siguientes dos ecuaciones:

  • Índice de Gasto en Cultura por Habitante:

A través de este indicador conocemos qué Administraciones han gastado más en relación a su población.

Índice de Gasto en cultura por habitante

  • Índice de Relevancia del Gasto en Cultura:

Este indicador nos permite conocer qué Administraciones Locales han gastado más dinero en relación a su presupuesto de gasto.

Índice de relevancia del gasto en cultura

Lamentablemente, no disponemos de la totalidad de municipios con información presupuestaria destinada a cultura. Esto puede deberse, bien a una mala asignación contable del gasto, bien porque según lo dispuesto en el artículo 193.5 TRLRHL no han rendido al nivel suficiente de desglose para identificar esta partida o porque simplemente, no destinan ningún recurso a actividades relacionadas con la cultura.

Fuentes utilizadas en el informe

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